BreVajes de Zaiper, para tomar en caliente

Ciclos

El día termina cuando me voy a dormir y comienza cuando me levanto.
El año termina cuando me voy de vacaciones o cuando festejo mi cumpleaños. Y si no me voy de vacaciones, el año no termina. Y si no festejo mi cumpleaños, tampoco. Por eso, a mí los años me pasan de a dos… o no me pasan.

Dios descansó al séptimo día y Adán lo entendió cincomil años después. O ni siquiera.
Mi vida comienza cuando nací y termina cuando resucito.

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