BreVajes de Zaiper, para tomar en caliente

Accidente

...entonces se despierta sudando porque ha vuelto a revivir en sueños la escena del choque. En el sueño (y en la escena real, porque eran iguales) estaba por pagarle al taxista, cuando un auto se les incrustó desde atrás. No llegó a perder el conocimiento, pero en ese sutil instante, pudo ver todos los recuerdos de sus momentos vividos y de todo lo que le tocaría por vivir hasta el día de su muerte. Luego volvió a su cabeza.
Cuando logró escapar del auto, ni el chofer, ni la gente acumulada por el estruendo y la avidez de sangre, alcanzaron a entender cómo alguien podía haber salido ileso de ese habitáculo tan retorcido y compacto. Él tampoco lo habría entendido en aquel momento; sólo atinó a correr hasta su casa para darse una ducha tibia y relajarse en el sillón de pana azul.
Apenas es capaz de entenderlo hoy, que despierta soñando este recuerdo, y uno o dos minutos después, escucha la frenada, y el ruido de las astillas y las chapas (que esta vez son azules como en el sueño), y es testigo atemporal de su misma escena, aunque años más tarde, y desde la ambigua seguridad del balcón de su casa.

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