BreVajes de Zaiper, para tomar en caliente

Accidental

Estaba tan furioso por los balazos que había recibido su hijo, que se fue presuroso a comprar un arma.
Él no quería matar a nadie. Pero entre los nervios, la ansiedad, y el odio que le causaba esta terrible injusticia, no registró en donde estacionaba su auto. Lo estacionó en el único lugar que encontró libre, sin mirar atrás, sin evaluar siquiera que era la entrada de emergencias de una clínica que justo en ese momento estaba recibiendo una ambulancia con un herido de bala.

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