BreVajes de Zaiper, para tomar en caliente

Cucharita

De mi departamento te podés ir antes de las doce. Después, es imposible. Y no es que corras el riesgo de convertirte en calabaza. Ocurre que, pasada la medianoche, los pasillos del edificio se inundan en ríos de lava, las puertas de los vecinos se transforman en cavernas y los ascensores no se detienen hasta el mismísimo infierno. La escalera se hace cada vez más estrecha y por más que subas o bajes, siempre te llevará hasta mi piso. Y si pudieras saltear todos estos obstáculos, en el hall de la puerta de calle (que estará cerrada con mil cerrojos) igualmente te detendrá Cancerbero con sus tres cabezas y sus lenguas de fuego.

Así que mejor quedate acá conmigo, esperá a que amanezca, tapate con mis brazos. Y dame un beso.

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