BreVajes de Zaiper, para tomar en caliente

Náufrago

lago Rivadavia P.N. Los Alerces


Sentado como siempre, con el sol en la cabeza y mirando alrededor sin buscar nada, descubre en la arena la punta de algo que parece ser un pelo; lo cual es bastante improbable ya que ésta es su isla desierta y no hay nadie, quién sabe en cuantos kilómetros a la redonda.
Remueve un poco las minúsculas piedritas y comprueba, no sólo que lo que parecía ser un pelo es, efectivamente un pelo, sino que forma parte de un abultado penacho. Ha de haber pertenecido a algún animal salvaje, porque hace tiempo que no se ven vacas domésticas o un perro por allí (a decir verdad, tampoco se ven animales salvajes). Revuelve un poco más y nota que el penacho tiene algo pegado. Tironea. Le cuesta extirparlo del cutis de la playa; es un penacho difícil y pesado como una cabeza. Sí, una cabeza con todo y ojos y boca, que lo mira y le habla y le dice que a partir de ahora tendrá también pegada una mano, con su brazo, y su hombro y su…



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