BreVajes de Zaiper, para tomar en caliente

Ambivamiento de un crépulo

Si las escamas del crépulo ambivan en los ninfares
los gárbidos del deseo desempastarán sin tos

Y tal vez un crépulo, engrise sus afemas
o quizá los límbidos se empasten de razón
Porque no es císcolo quien ambiva en los deseos
ni es tuengo el que lanuda
ni es gárbido el dolor

Es la brizna de un hedor engrandecido
del semen desgarbado
o de los sanctos míos

de una calecisne girando en torno a un viejo
y dos o tres tarujas remándome en su sol

Cuán corto ha sido todo
Cuán crépulo yo he sido
ya no tengo escamas
ya estoy sapo
ya no ambivo tanto
ahora soy.

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